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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Libros con agua y sal
 
 
Además de los relatos de esta edición he aquí un chapuzón en títulos que se nos llenarán de arena en la playa. Para empezar, dos clásicos en uno: Cartas a Hawthorne (La Uña Rota), una selección de misivas que Melville escribió al autor de La letra escarlata. Éste lo animó a rematar Moby Dick, y a cambio, Melville le propuso un argumento literario que aún está por escribir, la historia de un marinero que dijo a su mujer que iba a embarcarse, pero se mudó a la casa de al lado, por el placer de mirarla. Otro recomendable título es Agua salada (Errata Naturae), una revisión traída a la actualidad del Primer amor de Turguénev, para los que quieran recordar lo ridículo que era ligar de adolescente. Aunque para raro, que te inviten a un crucero, seas testigo de un asesinato y todo acabe convirtiéndose en ciencia ficción: La mujer del camarote 10 (Salamandra). Y para antes de subir a la ola,: el exitazo Años salvajes (Libros del Asteroide), sobre el sentido de la aventura, la amistad, la familia, el periodismo y una obsesión: el surf. William Finnegan ganó el Pulitzer con este libro autobiográfico. / PFF

Libros para recordar el mar