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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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El arte de comisariar bien
Anna Dimitrova 
 
Por Tere Vaquerizo · Retrato por Cristina Buxo
 
Empresaria cultural y comisaria especializada en arte urbano. Supo ver su potencial cuando todavía pocos apostaban por él. Desde Nobulo, su empresa, ha organizado exposiciones y eventos por todo el mundo. También dirige la galería Montana, en Barcelona, y co-dirige Adda&Taxie en París
 
Su inicio en este sector data de 2003 cuando la agencia en la que trabajaba organizó un festival con diferentes disciplinas artísticas; entre otras, arte urbano: 'Vi el potencial que tenía. Me gustaba el espíritu, mucho más libre que en otras artes, la estética, el fondo, la manera de ser de los artistas… Desde entonces no he dejado de trabajar con ellos'. 
Desde 2009 dirige Montana Gallery en Barcelona en donde Jordi Rubio, su director, le dio carta blanca tras el éxito de la primera exposición que montó con San, Okuda y Nano4814: 'Fue una gran oportunidad y, ocho años mas tarde, sigo llevando la galería y Montana se ha convertido en una familia y punto base indispensable para mí', señala. 
 
Pero su hambre de arte le llevó a montar, además, su propio proyecto Adda Gallery, que desde 2015 tiene espacio físico en París, Adda&Taxie, 'uniendo fuerzas fuerzas con Taxie Gallery, llevada por otra gran dama del street art, Valeriane Mondot'. Gran conocedora del sector, es consciente de que el arte urbano, a pesar de los prejuicios que puedan tener algunos dentro del arte contemporáneo, 'poco a poco va encontrando su sitio y entra tímidamente en fundaciones y museos'.
 
También las grandes galerías acogen cada vez más a artistas urbanos por la originalidad y frescura de su trabajo. Y no hablemos del atractivo para los inversores con los precios astronómicos que empiezan a cotizar artistas como Banksy, Os Gemeos, o algunos ya desaparecidos como Dondi White. Montana Gallery de Barcelona se inauguró con Os Gemeos, que por aquel entonces vendían obras por unos mil euros, ahora es difícil encontrar obras suyas por debajo de los 30.000'. 
 
La ciudad sigue siendo el lienzo en el que los artistas incipientes quieren dejar su impronta, pero ante la dificultad de hacerlo en la mayoría de ellas, estos buscan cualquier estrategia. 'Siempre se encuentran fórmulas. Me viene a la mente Singapur, donde todo es pulcro, si miras el dorso de las señales de tráfico están repletas de pegatinas y tags, único lugar de donde no son eliminadas', comenta.
 

El arte de comisariar bien