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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Renzo Piano, al desnudo

Por Paloma P. Fidalgo

'La arquitectura es un oficio artístico, aunque al mismo tiempo es también un oficio científico; éste es justamente su hecho distintivo'. Son palabras del arquitecto genovés Renzo Piano, y traslucen la complejidad de su innovadora, liviana y luminosa obra, tan orientada a lo social.

Piano saltó a la fama cuando creó, junto con Richard Rogers, el Centro Pompidou de París (1972-76), 48 metros de altura distribuidos en seis plantas inundadas de luz, que se convirtieron en un icono urbano de los años ochenta. De ahí a ser el segundo italiano en recibir, en 1998, el Premio Pritzker (el primero se le concedió a Aldo Rossi en 1990), y a consagrarse como uno de los arquitectos más cotizados del mundo, lo que le ha permitido fundar el Renzo Piano Building Workshop, que emplea a unas 100 personas repartidas en instalaciones ubicadas en París y en un espectacular edificio inmerso en vegetación en un rincón del golfo de Génova, Piano nos ha dejado la huella de decenas de diseños, como la cubierta modular de la fábrica Olivetti en Ivrea, que ideó en 1968; el aeropuerto de Kansai, construido en una aeroísla en la Bahía de Osaka; o el Centro Botín, que recientemente se ha inaugurado en Santander.

La Fundación Arquia lanza ahora el documental Conversaciones con Renzo Piano, disponible aquí , también en versión libro, y que se presentó en la Academia de Cine (Madrid) el pasado 21 de febrero. En él, en formato entrevista con su compañero de profesión Luis Fernández-Galiano, encuentro rodado en su casa - estudio Punta Nave, el arquitecto va desgranando la historia y el sentido de quince de sus proyectos más emblemáticos, ordenados cronológicamente. 

Deja constancia de los valores que cimentan su trabajo, como la sostenibilidad y la integración de las construcciones en el entorno. De su confianza en la intuición, y su voluntad de conceptualizar los espacios y evocar los procesos del trabajo artesanal en sus labor. También su inspiración mediterránea y sus influencias, entre las que se encuentran Franco Albini, Buckminster Fuller o Frei Otto. Y su convencimiento de que la belleza puede contribuir al servicio público.

Renzo Piano, al desnudo