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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud
Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud

Nos vamos de viaje a Viena para visitar el rastro de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser con motivo del primer centenario de su desaparición.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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El restaurante del Abracadabra: Oceanika

Por Esther Ordax

Carlos Pérez y Filomena Grudeski, los dueños de la Panamericana, cuyo cierre dejó huérfanos a muchos seguidores, reaparecen en Madrid, 'con las mismas fuerzas, más ganas, mejores propuestas y un gran grupo de profesionales', como asegura Carlos, propietario y maestro de ceremonias del show. Un lugar de sabores donde nada es lo que parece y desfilan, en forma de platos, cuentos ilusionistas, trampantojos y el abracadabra.

Un espectáculo donde todo transcurre al revés: 'Empezamos sirviendo café' -la cafetera destructuradora, en realidad, contiene caldo de mariscos- continuamos con unos churros con chocolate -tiritos de harina de maíz para mojar en judias negras- seguimos con un Bloody Mary con efectos transmutados y poderes interdimensionales -un salpicón de marisco muy especial- y terminamos con niguiris de atún -a base de arroz con leche coronado con dulce de leche coronado con dulce de guayaba.

Ceviches, tiraditos y tartares forman parte de una ruta gastronómica que viaja por Perú como punto de partida -como su lomo saltado-; Japón para coger los 'Sweet niguiris'; México, para traerse la Cochinita Pibil  -cucuruchos de cochinita y ají gallina- y Málaga, para recoger su cazón en adobo. Una cocina divertida, rica, ilusionista e ilusionante. Una pasión que ese refleja en cada plato, bebida o palabra de fantasía. 

El restaurante del abracadabra: Oceánika