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  • El Águila está de vuelta
  • Una vuelta a los 366 días del año

Este Calendario de la Cultura nace con el apoyo de la cerveza El Águila. Una marca histórica y centenaria, nacida en el madrileño barrio de Delicias en 1900 y que ha regresado como si nunca se hubiera ido poniendo el foco en la vuelta “a aquella forma de hacer las cosas” con mimo, con cariño, con tiempo y dedicación. De la mano de El Águila este Calendario quiere que descubras un Madrid lleno de tendencias y nuevas experiencias culturales auténticas.

Por ello sus meses del año quieren destacar esos eventos que hay que saborear pausadamente, que son auténticos, que reflejan el aprendizaje en el tiempo, pero que a su vez aportan frescura contemporánea con la ciudad siempre como telón de fondo. Y no había mejor forma que hacerlo que de la mano de los ilustradores, creadores que han dedicado tanto tiempo a un arte tan tradicional y a la vez tan efervescente y de actualidad. Tal vez una de las disciplinas que representa mejor la eclosión artística y cultural que vivimos.

Y es que El Águila quiere ser reflejo del momento tan especial que vive la urbe en creación y nuevas tendencias como el auge de los artesanos, la nueva juventud del vinilo y el placer de escuchar música (en 2019 se confirmó la tendencia: por primera vez en décadas las ventas de discos de vinilo en el mundo superaron a las de cedés. El más vendido fue el de Billie Eillish); o deleitarse con el arte, la vuelta a pisar la calle y disfrutar del camino sin una meta, la actualización de los comercios de toda la vida con su oferta imprescindible o los pequeños proyectos sin filtrar que respiran alma y huyen del artificio. Porque un Madrid renovado por una nueva bohemia brota por las esquinas y se enreda por entre los cimientos de las tradiciones más auténticas y genuinas de la ciudad.

Con este calendario, El Águila muestra su compromiso con los creadores y la energía de una ciudad en continuo movimiento; pero en la que hay que detenerse para disfrutar la vida pausadamente en sus cuatros estaciones.

Un calendario que quiere darle la vuelta a la cultura de tu día a día, que puedes disfrutar en el bar habitual de tu barrio o en casa con una El Águila Sin Filtrar (no olvides darle la vuelta antes de consumirla para repartir las levaduras en el líquido).  A este ocio casero, los que hablan de tendencias le pusieron nombre: cocooning (el término fue acuñado a finales de los ochenta), pero no es más que quedarse en casa disfrutando de “sofá y manta”, con un buen libro, peli o tu serie favorita. Una cerveza para descubrir, porque la aventura comienza donde los planes terminan.  

 

Un 2020 ilustrado

Te presentamos a los nueve ilustradores de los doce meses de nuestro calendario 2020, en orden de aparición.

Irene Pérez Ramos

Sus ilustraciones beben de iconografías y simbolismos de ultramar, de cuentos populares y rituales. Para las cubiertas de esta edición confiesa que, además de centrarse en Madrid y El Águila, ha querido hacer un sutil guiño “a las perspectivas imposibles de M. C. Escher”. Dibujar, comenta, “le permite abordar cada proyecto como algo nuevo, reinventarte un poco cada vez”. Encuentra la inspiración en “cualquier cosa: viajar, conocer otras culturas, arte, cine, música, mi hijo...” Le apasiona el trabajo de Martín López Lam, Jesús Cisneros, Manuel Marsol, Isidro Ferrer, Joan Negrescolor, Mariana Malhão, JooHee Yoon o Laurent Moreau… Está trabajando en un álbum ilustrado y una exposición y en su calendario ha marcado el Flic Festival y los premios Laus y Junceda. ireneperezstudio.com

Carol Jiménez 

El trazo y el color de las ilustraciones de Carolina Jiménez llega a veces a vibrar. Es casi expresionista. Podría salirse del papel. Motivos oníricos, vegetales o animales llenan el plano cuando no lo protagonizan, reflejo de nuestra naturaleza más salvaje, con colores desenfados y ligeros. Ilustraciones que nos acercan al verano, al ocio, a lo sencillo y a lo que llevamos dentro, amables en su apariencia, esperando a que les encontremos el doble sentido. carolinajd.com

Nuria Cuesta

Nuria nació en Barcelona y estudió Bellas Artes en Bilbao. Cuando era pequeña quería ser ceramista y vivir en un palacete con cúpulas de bulbo en Rusia, pero su casa no está en Rusia, sino en Madrid, y tiene un tejado de lo más recto, aunque se ocupa de llenarla de objetos encontrados para que no se note. Y tampoco es ceramista, pero diseña, maqueta e ilustra El Duende. Es creativa, ingeniosa y versátil, y a todo lo que pasa por sus manos le sabe sacar el lado más dulce y divertido. nisi-nino.blogspot.com

Asun Amar

Las ilustraciones de esta sevillana están siempre hechas a mano: mide al milímetro cada espacio que crea y cada línea la traza con escuadra y cartabón. Arquitecta de formación, no concibe la arquitectura sin la ilustración, ni la ilustración sin la arquitectura. Elige con cuidado las perspectivas desde las que muestra sus trabajos, la escala de éstos y el diseño de los elementos que lo integran. Y las rompe. Y esto se convierte en su trabajo en el sello de identidad. En trazos apenas en blanco y negro que vibran de optimismo y en los que el equilibrio y la armonía tienen un significado especial. 

Este 2020 va a publicar su primer libro ilustrado Pequeña&GRANDE, Zaha Hadid, escrito por Mª Isabel Sánchez Vegara y publicado por Alba Editorial, que formará parte de la colección Pequeña&GRANDE, para que los niños descubran quiénes fueron y qué lograron las más grandes mujeres de la historia. instagram.com/asun_amar

Jorge Arévalo

Jorge Arévalo es seguramente uno de los ilustradores españoles más conocido. Ha trabajado para Vanity Fair, The Newyorker, Vogue, Harper’s bazaar, Telva, Rolling Stone o Esquire, ha publicado dos libros (Retratos, su primer libro que llegó en 2005 y Bis, de 2007), y en 2014 fue incluido en el recopilatorio “100 Illustrators” de la editorial Taschen. Su particular mirada irónica sobre personajes del mundo de la música, el cine, la televisión y la moda, es inconfundible. Los retratos de Arévalo definen a sus personajes con la mínima información: a veces es un gesto, una forma de mirar o una sonrisa lo que les desvela. jorgearevalo.com

Adriana Polo

Para Adriana Polo una ilustración es mucho más que una ilustración. Una ilustración es lidades, que conecta mundos. Su ilustración para el calendario nos quiere llevar de nuevo al Madrid de sus recuerdos, a la pequeña tienda de ultramarinos de su barrio, al bar de La Latina donde compraba churros, a los intercambios de muebles en el Rastro, al encuentro por azar de los negativos de una cámara analógica guardados en un cajón.

El 2020 de Adriana Polo viene cargado. Entre las cosas que ya tiene entre hay un proyecto que aúna cine e ilustración, y otro en el que va a combinar sus conocimientos en bioquímica, ilustración y motion graphics. instagram.com/iamadrianapoloz

Naranjalidad

El universo ilustrado de Beatriz Ramo, la mano detrás de Naranjalidad, está repleto de figuras femeninas. Figuras femeninas delicadas, trazadas a lápiz o a carboncillo, a las que suelen rodear, en contraste, elementos astrales o vegetales indómitos, creados con acuarelas. Los trabajos de Beatriz Ramo oscilan entre el realismo de sus mujeres, dibujadas a mano, con ese acabado tan personal, y lo surrealista de los coloridos cosmos, vegetales o estelares, que las rodean. A favor de las nuevas tecnologías, pero también de no perder la esencia, sus dibujos están hechos a mano y sobre papel, aunque también con técnicas digitales o incluso, a veces, realidad aumentada.

El 2020 le trae muchos y variados proyectos, que van desde lo editorial hasta algunos trabajos de la mano de grandes marcas, pero habrá que esperar a que llegue la primavera para ir desvelándolos. No le perdáis la pista. naranjalidad.com  

Lidia Cao

Fuertes figuras femeninas, gruesos trazos negros que las definen y paletas casi monocromas: entramos en el trabajo de Lidia esta joven ilustradora es también muralista y sus mujeres campan a gran tamaño por múltiples puntos de la península, especialmente por la geografía de su Galicia natal. Pero también ilustra a tamaño más pequeño, muchas veces a mano, y con una técnica minuciosa que hace que el resultado recuerde a un grabado de otro siglo. Síguela en Instagram @lidia.cao

Rosa Illanes

Para Rosé Illanes la ilustración es la forma más sencilla de comunicar el arte. Para ella, la ilustración y el diseño gráfico es la llave para dar forma a ideas y emociones complejas y expresarlas de la manera más sencilla posible. No es un trabajo fácil. Requiere pararse, darle la vuelta a las cosas para poder mirarlas desde otros ángulos y otros puntos de vista. Requiere experimentar con las imágenes, buscar la técnica, dar con la textura, cuadrar la composición. Por eso sus trabajos son versátiles y diversos: trata de plasmar su visión en ese instante y no le tiene miedo a la hibridación y a la experimentación con las técnicas. Síguela en Instagram @rose.illanes 

Wenceslao Buron

A este sevillano emigrado a Londres en 2012 (“una de las balizas culturales del mundo”) le gusta llevar un cuaderno a mano para tomar apuntes rápidos. Para su ilustración se inspiró en, “salvando las distancias, el zapatero del barrio en el que vivía en Sevilla; una maravilla de hombre”. Comenta que “hay un placer especial en tomarse un tiempo para hacer las cosas y adoptar un ritmo más relajado respecto a la vida”. De hecho, tiene entre manos tiene una serie de obras sobre la ansiedad y otra sobre el olvido. Para él, dar la vuelta a las cosas es “de lo que va todo. Mirar las cosas desde todos los ángulos posibles nos acerca a la verdad”. Le resulta inspirador el trabajo de Miles Johnston y Vicki Ling y las fotografías de Will Navidson y en su calendario tiene anotadas como imprescindibles, la Bienal de Diseño en Somerset. wburon.myportfolio.com  

 

CALENDARIO DE LA CULTURA: El Águila está de vuelta