Simon Frankart el artista francés que, en 2014, lanzó en Instagram su proyecto de dibujo personal llamado "Petites Luxures".

Nike Sportswear presenta la nueva colección Space Hippie, cuatro nuevos modelos de calzado exploratorio construidos con “basura especial”.

 

SkullCandy acaba de anunciar el lanzamiento de cuatro nuevos modelos: Push Ultra, Indy Evo, Indy Fuel y Sesh Evo.

Amasa lanza una propuesta de brunch que combina productos dulces y salados que se puede personalizar y enviar a toda España.

El Cannabis ha llegado al léxico de las rutinas cosméticas para quedarse. Está claro que la gran riqueza biológica de esta planta genera distintos activos para tratar nuestra piel.

Hay tardes que no serían lo mismo sin ellos, ni aperitivos, ni algunos libros, ni muchas películas… Y lo que seguro que no sería lo mismo sin ellos es el 13 de mayo.

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MÚSICA

Moby Dick Club plantea un nuevo modelo de negocio para la música en directo

Por María Román

La sala de música Moby Dick Club propone lo que podría ser un nuevo modelo de negocio para la música en vivo, combinando los streaming de pago con los conciertos presenciales. Los primeros artistas en apostar por esta inusual puesta de escena serán los grupos madrileños Indigo Drone (Intromúsica) que actuarán este viernes 29 de mayo y Los Punsetes (Artica) que lo harán el sábado 30 de mayo, ambos a las 22:00h.

Los primeros conciertos tendrán lugar a través de www.digitalfep.com. Se trata de una emisión cerrada que ofrece una experiencia 360, con una retransmisión cuidada y artística del directo de las bandas, la interacción entre el público asistente y la posibilidad de acceder a un Meet&Greet con los integrantes. Los precios, especialmente asequibles para fomentar el acceso masivo a esta actividad musical, variarán entre los 3 euros de la entrada estándar para Indigo Drone y los 8 euros para Los Punsetes. Las entradas VIP (10 y 15 euros) darán acceso a un Meet&Greet con las bandas.

Ante la incertidumbre y la actual desinformación sobre el futuro de la música en directo, la sala se ha visto obligada a buscar nuevas estrategias y planes para el desarrollo artístico, algo que ha supuesto una ardua tarea. Ni los managers ni las agencias ven muy claro “tirarse a la piscina” y están expectantes ante el cambio de aforos de la fase de la desescalada y la apertura de fronteras entre comunidades. Pocos aceptan el riesgo de enfrentarse a una sala prácticamente vacía y tres cámaras con un número indeterminado de visualizaciones.

Aunque los artistas no han dejado de ofrecer su talento, la industria se ha parado por completo: cancelación de festivales, aplazamientos de giras y conciertos, salas cerradas y el público en sus casas. Durante estas últimas semanas, artistas de todos los estilos han compartido en sus redes sociales variedad de contenido cultural y lo han puesto a disposición de todo el público para entretener. Nosotros como consumidores nos hemos habituado a devorar contenidos en formatos digitales, peros sabiendo que la experiencia no es la misma y que además el modelo no es sostenible para la industria.

MÚSICA: MOBY DICK IS IN DA HOUSE