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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Antonio Lucas: Misterios de lo real

¿Qué hacías cuando te comunicaron que habías ganado el premio Loewe?
Estaba trabajando en el periódico a las nueve de la noche, mientras transcribía una entrevista a Vargas Llosa, sonó el teléfono.
Vargas Llosa pasó a un segundo plano…
Tú imagínate. Y yo estaba en una “caja de bombas”, en la redacción de un periódico ¡Me habían dado el Loewe y no podía decir nada! Creo que es la primera relación que tuve con el sexo tántrico. Eyaculé hacia dentro.
Por el título del libro... ¿Has tenido muchos desengaños en tu vida?
Ni más ni menos que cualquier ciudadano. El título surgió al final del libro, que iba tomando dos líneas de lectura. Una que tiene que ver sobre el desengaño amoroso y la otra que tiene un cierto reflejo sobre el efecto de lo que sucede hoy en la sociedad española.
¿Qué es lo que más te preocupa de la crisis?
Sobre todo la laminación de los derechos sociales, que lleva adosada una serie de actitudes de las que participa muy poca gente con capacidad de decisión.
Y por el medio está la cultura…
Me preocupa inmensamente cómo la cultura ha ido cayendo en desgracia de una manera siniestra y sin darnos cuenta. La cultura se convierte en un espectáculo, en un divertimento.
Y eso no es la cultura…
Claro. La lectura, el teatro, el cine, el arte en general, no es pasatiempo. Es una actitud, una forma de ver el mundo. Es curiosidad. Y un país pobre en curiosidad es un país débil.
¿Qué papel tiene el poeta en la sociedad?
Yo creo que el mismo que cualquier otro ciudadano.
Pero el poeta tiene sus versos…
El problema es que no se lee, y que la literatura le importa cada vez a menos gente. El papel de un poeta, primero, es el de escribir los poemas. Después, si es un tipo que tenga cierta curiosidad, poderlo decir.
¿Crees en la poesía como oficio?
No, como oficio no, pero sí como actitud hacia la vida. Yo no sé vivir sin poesía. Sé vivir sin escribirla, pero no sé vivir sin leerla.
¿Habla la poesía de lo perdido?
Es que es muy difícil hablar de lo ganado. No sé si habla de lo perdido, pero muchas veces habla de lo negado.
¿Cuánto de ficción y de misterio tiene la poesía?
De ficción no lo sé. De fingimiento claro que lo tiene. Que haya un fingimiento en algunos poemas no los hace menos auténticos. Y de misterio todo. Un poema que no tiene misterio es un poema que le falta la base.
Lorca decía que la poesía es la unión de dos palabras que no sabías que pudieran unirse y que forman algo así como un misterio. ¿Qué es la poesía para ti?
Una forma de estar en el mundo. No sé si es útil o inútil, pero a mí me vale.

Texto: Emma Prieto.

Antonio Lucas: Misterios de lo real