Advertisement

Creadores de variadas ramas de la creación van a darse cita en el T-Cross Creativity Fest. 8 de junio en La Casa del Lector de Matadero Madrid. 

El Pavón Teatro Kamikaze fue fundado por cuatro kamikazes: Miguel del Arco, Israel Elejalde, Aitor Tejada y Jordi Buxó, en el año 2016.

Animal Jazz y El Molino de Santa Isabel son dos escuelas en un mismo espacio en la calle Calle de Santa Isabel número 42.

Nueva incorporación al panorama coctelero madrileño. Aire british y sofisticación y diversión años 20 en LobByto, la coctelería que devuelve su esplendor al Gran Hotel Inglés.

El mes de octubre pasado vio la luz el primer volumen de Sapiens de los cócteles, la colección de títulos que dentro del proyecto global del Sapiens de la gastronomía está llevando a cabo la Fundación el Bulli.

<
>

Al aire libre

La exposición del Museo Thyssen-Bornemisza ofrece una sesión de terapia en forma de obra pictórica de la que uno sale verdaderamente relajado. Relajación que se experimenta desde el momento en que te plantas frente a la primera pintura.

La exposición está dividida en siete secciones: Ruinas, Rocas, Montañas, Árboles, Cascadas, Cielos y Mares y cada una de ellas acoge obras de pintores que van desde Valenciennes hasta Monet, pasando por Van Gogh, Rousseau y Corot, gracias a las que puedes apreciar la gestación, aparición y evolución de un movimiento  bautizado como Impresionismo.

Iniciado a finales del siglo XVIII, en esta época se realizan estudios paisajísticos que, con el paso del tiempo, van ganando en precisión. Estudios que se aprecian desde el principio del recorrido, que se inicia con Ruinas, donde se pueden contemplar pinturas que retratan restos de edificios insertados en la naturaleza.

Imposible no admirar la precisión con la que estos artistas retrataban cada escena, más próximas a una fotografía que a otra cosa. El recorrido no se encuentra cronológicamente dividido por lo que, de esta manera, se pueden percibir con mayor detalle las diferencias y semejanzas entre pinturas desarrolladas a principios y finales del siglo XIX.

Llama la atención los formatos diminutos de los lienzos en los inicios impresionistas realizados así por aquello de contar con el tiempo suficiente para pintar un instante concreto, aunque algunos de los pintores retocaban, más tarde, sus lienzos en el taller, práctica que se fue haciendo cada vez más común. A través de estos estudios lumínicos, indudablemente (indudablemente piensa uno ahora) se dotaba a cada escena de una perspectiva determinada aportando más realismo si cabe.

Una recomendadísima exposición que te traslada a otro lugar y otro tiempo en la que hasta el menos sabio en la materia puede disfrutar de un pedazo de la Historia del Arte.

Texto: Andrea Casino.

Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh · Museo Thyssen Bornemisza · Del 5 de febrero al 12 de mayo·

Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh. Hasta el 12 de mayo