Advertisement

“Brava” es el viaje sensorial de dos creadoras cuyos imaginarios vitales y artísticos se unen, complementan y entremezclan en un recorrido de doble dirección: dos formas de mirar, de narrar, de retratar.

De la mano de la cerveza El Águila, el Calendario de la Cultura de la revista El Duende quiere que descubras un Madrid lleno de tendencias y nuevas experiencias culturales auténticas.

Del 2 al 29 de febrero en la Cineteca llega a Matadero un ciclo del mítico estudio británico Aardman bajo el título ‘Aardman.

<
>

UVA. Speed of light

UVA
Emociones visuales

Por su capacidad transformadora y dramática, la luz es instrumento e inspiración para United Visual Artist (UVA), un colectivo británico que saca el arte a la calle para prender de luz la oscuridad. Su trabajo en España es conocido, por ejemplo, por ser los autores de las proyecciones visuales de las giras de Massive Attack.

Desde sus orígenes UVA ha buscado acercar el arte al público, incorporándolo de manera natural al entorno: “El mejor lugar para disfrutar del Arte Digital es fuera de las muestras de Arte Digital. Es más fácil ver y entender un trabajo sin que se encuentre insertado dentro de ese ámbito. Lo digital son solo herramientas, lápices y pinceles. Lo importante es el resultado final, la sensación, no la forma en la que se ha hecho esos trabajos”, dice Ben Kreukniet, uno de los diseñadores principales del estudio.

Sacar del cielo de la ciudad un pedacito de bosque, convertir los puentes en una extensión del movimiento humano o reflexionar sobre el recorrido del sonido, cualquier idea es buena si puede expresarse con luz. “El denominador común de nuestras obras es el proceso en el que trabajamos y los sentimientos que tratamos de comunicar. Todos nuestros trabajos son una exploración. Tratamos de crear ambientes e instalaciones que lleven a la gente a participar, sin pedir ningún conocimiento previo o entendimiento. Es por eso que decidimos trabajar con la luz y el sonido como los medios primarios. Bellas Artes, diseño, arquitectura, espectáculo... la combinación de estos campos impregna todo lo que hacemos”.

Encargados de diseñar la luz en los shows de Massive Attack o de convertir las pasarelas de la New York Fashion Week en obras de arte, UVA concibe su trabajo en la luz como “un poderoso catalizador que le ofrece la oportunidad de hacer preguntas y provocar el pensamiento que otros idiomas creativos no pueden”, aclara Ben. “Para nosotros es interesante trabajar cada vez más en los espacios públicos porque sus reglas son muy diferentes a las de los ambientes controlados de los museos y hay una oportunidad de llegar a un público más amplio. Hay una oportunidad de jugar un papel en la concienciación de la gente de los espacios públicos y la forma en que interactúan con ellos”. Una concienciación que de alguna manera viene de serie en el hombre y que tan solo hay que despertar. “En el nivel básico la luz se reduce al instinto humano. La luz es algo a lo que todo el mundo responde. Vivimos en ella. También las formas de los espacios que habitamos. Por la noche tenemos la oportunidad de re-esculpir la arquitectura con luz, creando ambientes hostiles o acogedores. La tecnología ha llegado a tal punto de precisión que generar animación y movimiento con la luz es mucho más fácil que antes”.

Su próxima acción será en París, el 2 de marzo, en la apertura de La Gaîté Lyrique, un espacio de cultura y arte digital. En Londres, el Museo Nacional Marítimo acogerá en junio una exposición que girará en torno al Ártico y que, según confiesa Ben, “es una muestra que no se parece a nada que hayamos hecho antes”.

Texto: Teresa Garrido. Foto: Speed of Light, Londres, 2010 / en sumario: gira de Massive Atack, 2003-2010.

UVA. Emociones visuales