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Klein construyó durante la década de 1950 grandes conjuntos en el corazón de Nueva York, Roma, Moscú y Tokio, que hoy son monumentos de la historia de la fotografía.

El incombustible Iñaki Gabilondo (San Sebastián, 1942) ha vuelto a reinventarse al frente del programa Cuando ya no esté. El mundo dentro de 25 años, en el que entrevista a cientificos.

La combinación de música y Coca-Cola signature Mixers es tan natural como indiscutible a estas alturas.

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Carlos Hipolito

Carlos Hipólito. Cántame

Su voz te suena de Cuéntame, pero Carlos Hipólito lleva toda la vida dando la cara en los teatros y en la pequeña y gran pantalla. Sólo le faltaba cantar sobre un escenario y lo hizo por primera vez el año pasado en el musical para iniciados Follies sorprendiéndonos a todos con su buena entonación. esta temporada vuelve a la Gran Vía con Sonrisas y lágrimas dando vida al capitán que nos enseñó a cantar el do, re, mi, fa, sol.

¿Qué recuerdo conservas de la primera vez que viste Sonrisas y lágrimas? La vi en el cine Amaya, en Chamberí. Nos llevó mi madre a mis primos y a mí. Debía de tener unos 5 ó 6 años y después me regalaron un vinilo pequeño con cuatro canciones del musical. Es una historia que me ha acompañado siempre.

¿Qué pensaste cuando te ofrecieron el papel del Capitán von Trapp? Que estaba cumpliendo un sueño. Gracias a Follies y a Sonrisas y lágrimas he llevado a cabo algo que pensé que ya nunca me iba a tocar, participar en un musical. Y en el caso de Sonrisas y lágrimas, tiene además un componente emocional, está en el ADN de muchas generaciones. El capitán von Trapp es un personaje legendario, qué más puedo decir. Me siento muy afortunado.

Durante los ensayos de Follies decías que te sentías aterrado estrenándote en el género musical. ¿Cómo has vivido esta segunda incursión? Con Follies fue mucho más arriesgado. Stephen Sondheim es un músico maravilloso pero su música es muy compleja. Fue una prueba muy difícil de superar. Pensaba que me echarían de la profesión pero no lo hicieron y hasta me lanzaron algún piropo. Así que ahora estoy más tranquilo, sin bajar la guardia, pero estoy disfrutando más de la experiencia.

Parece que estás viviendo un buen momento en tu carrera... ¡Menos mal! Te prometo que no quiero decirlo muy alto por si acaso [Se ríe]. Realmente desde hace algunos años se puede decir que soy un privilegiado. He hecho trabajos buenísimos y me han ofrecido personajes preciosos. Sólo puedo decir "gracias, gracias", a la vida y a los que lo han hecho posible. Sé que detrás también hay un trabajo de cosecha que ahora estoy recolectando pero soy consciente de que he tenido mucha suerte. Que a mí me haya ido tan bien no hace que me olvide de que a otros les va peor. Sobre todo ahora.

También tienes en cartelera la última película de José Luis Garci,  Holmes & Watson. Madrid Days... Realmente hice un papel muy pequeñito. Pero he trabajado con Garci en anteriores ocasiones y siempre me ha proporcionado grandes papeles, así que acepté encantado.

En Sonrisas y lágrimas, la música salva a la familia protagonista. ¿Crees que el arte y la cultura aún pueden salvarnos? Estoy convencido. El arte eleva el espíritu. Ayuda al hombre a sentirse mejor. Ese discurso de algunos políticos que mezclan cultura con entretenimiento me parece completamente erróneo...Si conseguimos que la gente vaya al teatro y salga un poco más feliz, eso quiere decir que el arte puede paliar este estado de tristeza generalizada en el que estamos viviendo y que, por tanto, no es sólo entretenimiento.

Sonrisas y lágrimas, se estrena el 27 de septiembre en el Teatro Coliseum (Gran Vía, 78). Temporada limitada.

Texto: Andrea G. Bermejo. Ilustración: Nuria Cuesta.

 

Carlos Hipólito: Cántame