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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Fernand Rainville. Equilibrio maestro

Por Rebeca Queimaliños

El Cirque du Soleil ha elegido Madrid para estrenar Amaluna en Europa. El último montaje de la compañía canadiense es una acrobacia de sentimientos. Y Fernand Rainville es su director creativo. La pasión con la que describe el proceso de creación debería ser suficiente para ir a cada una de las funciones que se representen entre el 6 de mayo y el 21 de junio en la Puerta del Ángel. Pero es imposible reproducir su entusiasmo, así que sintetizamos -con él- las líneas maestras de este montaje.

Mujeres. El 70% del elenco con mujeres. Heroínas que protagonizan historias inspiradas en la mitología griega y nórdica, La Tempestad de William Shakespeare o la La flauta mágica de Mozart.

Homenaje. Es una reflexión sobre el equilibrio desde la perspectiva de la mujer. No desde un punto de vista político, sino como homenaje, reivindicación y justicia. No es un relato ficticio inspirado en criaturas increíbles o universos fantásticos. Es una historia inspirada en la literatura del ser humano.

Circo, danza y sentimientos. La premisa era encontrar mujeres fuertes porque la parte circense es importante. Pero la emoción es la placenta de Amaluna, así que el casting se convirtió en un trabajo de precisión quirúrgica. Las actrices debían ser acróbatas físicas y emocionales. Reto conseguido.

Artesanía tecnológica.El montaje es un espectáculo de emociones encadenadas. Pero Rainville destaca una acrobacia sobre un móvil construido a partir de trece hojas de palmera. ‘Es el número más fuerte del show. Tardamos más de un año en fabricarlo y es una auténtica oda al equilibrio’.

Trabajar con mujeres. No es una exhibición de showgirls. No es una proyección de la mujer como 'objeto sexual'. Es una historia sobre la familia, el amor, los valores… Y creo que, en ese sentido, las mujeres tienen más sentido común. Además, sus niveles de concentración, disciplina y principios éticos son más fuertes. Son más competitivas, más exigentes y trabajan a un ritmo frenético. 

Sorprender. La tecnología y los estímulos visuales han revolucionado los sentidos y sorprender visualmente es cada vez más complejo. Fernand Rainville ha sido director de espectáculos como la Super Bowl así que es consciente del 'lado oscuro' de los avances tecnológicos. Sin embargo, asegura que Amaluna es una experiencia sensorial completa. 'La primera pregunta que nos hacemos antes de empezar a crear un espectáculo es: ¿Cómo podemos sorprender al público? Ese es nuestro punto de partida. Y la respuesta es: Buscar emociones y crear desde los sentimientos. La tecnología no reemplaza a las emociones. Es una herramienta, pero lo importante es la honestidad. Si no, todo es fast food. Y Amaluna se ha cocinado a fuego lento. El público espera emocionarte y no podemos defraudar. Es nuestro leitmotiv’.

¿Por qué hay que ver Amaluna? Es un viaje alucinante. Una oda al amor. Un espectáculo brutal que activa los cinco sentidos. Una celebración de la vida, el amor y las relaciones que no te dejará indiferente. [Foto: Uneven bars ©Laurence Labat]

Amaluna· Desde el 6 de mayo hasta el 21 de junio · Entrada general: 30 a 95 euros · www.cirquedusoleil.com

El ingeniero del Cirque du Soleil