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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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-Festival Internacional JazzMadrid-  
Por Ángela Cantalejo
 
La edición 2015 de JAZZMADRID, del 5 al 27 de noviembre llenará la ciudad de jazz a través de más de cincuenta conciertos, cine y debates a cargo de expertos y críticos que permitirán el acercamiento de este género a todos los públicos. JAZZMADRID cuenta con el Centro Cultural Conde Duque como epicentro escénico y tomará toda la ciudad de Madrid a través del programa 'Jazz Sabor a club' de la asociación de salas de música de directo La Noche en Vivo, sumando juntos más de 50 actuaciones.  
 
JAZZMADRID quiere reivindicarse como cita obligada del circuito jazzístico europeo y parece conseguirlo con una amalgama de tradición e innovación, de voz e instrumento, de currículos con trayectorias fulgurantes, nuevas promesas y mujeres creadoras, de ayer y de mañana.   
A la hora de llevar a cabo la programación, Luis Martín, director artístico de JAZZMADRID y conductor del programa Solo Jazz de RNE, lo tiene claro: 'lo importante, más allá de mis gustos personales, era hacer una selección ecléctica para que todas las corrientes imaginables del jazz estuvieran representadas, que los aficionados vieran sus preferencias suplidas'.
 
Preferencias que pueden ir desde propuestas universalizadoras -como las de Richard Bona, Oregon o Rabih Abou Khalil, ejemplos de clasicismo como el de Abdullah Ibrahim o de jazz de avanzada como Agustí Fernández & Lucía Martínez, MAP, Marc Ribot, John Scofield, Joe Lovano o el European Leaders de Rita Marcotulli; proyecto, este último, de la pianista italiana para reivindicar un estilo europeo propio de savoir faire jazzístico. No falta el jazz vocal, representado por Kurt Elling, Pedro Ruy-Blas o Anthony Strong y tampoco se olvidan de ramificaciones del mismo tronco con propuestas de blues como las de Eric Bibb & Habib Koité.   
 
 
Un guiño aparte merece la presencia de algunas mujeres del jazz que, más allá del cliché de su papel vocal en las formaciones de jazz, demostrarán su destreza como instrumentistas al frente de bandas e, incluso, de orquestas: contrabajistas como Esperanza Spalding, bateristas como Lucía Martínez y Marilyn Mazur, compositoras como Elisabetta Antonini, guitarristas como Mary Halvorson, o directoras de orquesta como Maria Schneider.    
 
Entre las recomendaciones del director, a pesar de sentirse, 'aunque resulte cómico, como aquel Arthur Miller en Todos eran mis hijos', está la misma Schneider, que presenta nuevo disco en esta edición; el reciente trabajo de John Scofield y Joe Lovano, la propuesta del sudafricano Abdullah Ibrahim, genial pianista que recibiera el aval y las bendiciones jazzísticas de Duke Ellington en los años 60 y hoy referencia indiscutible del pianismo moderno; el trabajo de composición del premiado pianista Abe Rábade, que presenta un repertorio instrumental en formato trío muy cuidado; o la atrevida intuición de Rabih Abou Khalil.  
 
 
El cine documental tiene también cabida en un festival pretendidamente multidisciplinar y en el que se estrenará una pieza sobre la historia del jazz en la capital, Jazz en Madrid, de David Martínez Romero, en torno al jazz y su relación con nuestra ciudad y que contará con actuaciones de artistas, además de la presencia y opiniones de periodistas especializados y críticos.  
 
Esta edición contará también con un ciclo de conferencias en el auditorio de Conde Duque, con entrada libre hasta completar aforo, y que tratarán diferentes aspectos del jazz: su recorrido histórico y social desde su nacimiento hasta nuestros días, su aportación en el desarrollo de otros géneros musicales; la irrupción de nuevas generaciones de jazzistas que, con una formación académica más sólida y un talento mejor encauzado, están dotándole al jazz español un presente y un futuro más rico y pleno; el jazz, visto como aventura personal que ofrece un viaje a lo desconocido, haciéndolo espacio reconocible y habitable; y, por último, ¿Cómo es el músico de jazz en la intimidad? ¿Qué pasa por la cabeza del músico de jazz en el momento sublime de la improvisación?
 
Otra de las diferencias a destacar con respecto de anteriores ediciones a JAZZMADRID es que desde el año pasado el festival depende enteramente de una institución pública, el Ayuntamiento de Madrid y no de una iniciativa privada, por lo que resulta más fácil que prevalezcan los criterios artísticos frente a los económicos.    
 
Pero... ¿es un buen momento para el jazz? Ahora que parecen haber resurgido ciertos géneros con fuerza, como el folk, o teniendo en cuenta la envidiable salud de hierro de la que siempre ha alardeado el rock, en todas sus variantes, cabe preguntarse si un género con más de 100 años de historia se conserva bien. 'Si, el jazz siempre lo hace porque está en continua evolución, hablamos de un estilo muy bien apegado a los acontecimientos, que exige una gran capacidad técnica por parte de sus ejecutantes (muchos de ellos intérpretes también de música clásica), y capaz, por si fuera poco, de abrazar las músicas autóctonas de cualquier país del mundo', afirma. 
 
 
Y es que la globalización comenzó, probablemente, con la música, con la fusión de variantes patrias y los estándares de cada género: 'la variante jazz-flamenco, por ejemplo, funciona igual de bien que lo hace la que adorna la música karnatak del sur de la India con Trilok Gurtu o Zakir Hussain, o la que hacía síntesis con el tango en Piazzolla', asegura.  
 
Y su salud, en gran medida, depende de una cantera de músicos jóvenes que toman el relevo de los grandes nombres. En esta edición, cuentan con las propuestas de MAP, Abe Rábade o Moisés P. Sánchez como ejemplo de esa nueva generación de nuestro país.  
 
Y aquí, en Madrid, una ciudad con multitud de aficionados, el jazz siempre ha funcionado bien. 'No puede ser de otra manera si una ciudad quiere predicar como ejemplo de cosmopolitismo y cultura: el jazz es el verdadero eje de toda la creación musical popular de los últimos cien años', afirma Martín. 'El jazz en Madrid es tan necesario como una exposición de Kandinsky o como un buen festival de cine que, por cierto, no hay'.  
 
Festival Internacional de Jazz de Madrid. Del 5-27 de noviembre · Centro Conde Duque

Madrid a ritmo de jazz