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De los pies a la cabeza

Por Patricia Muñoz

Los del siglo XXI no hemos inventado la moda hecha a mano, pero lo que algunos sí han hecho es reinventar el concepto, identificar los nichos y lograr sobrevivir en un mundo de fabricación en serie. Hablamos con los responsables de algunas marcas que se han ganado su prestigio a base de pespuntes y creatividad.

'Yo vendía tablas y camisetas de skate, pero quise darle la vuelta y dedicarme al producto único, de gran calidad, hecho a mano y 100% a medida', explica Fernando García de la Calera, padre de The Concrete. Una sastrería de Malasaña que más bien es un templo del denim, donde los tejidos y la técnica son el secreto de un vaquero único. Todas las telas tienen historia (stocks antiguos, partidas inacabadas, tejedoras centenarias…) y todo, absolutamente todo, está hecho a mano; desde el corte hasta los botones.

Sin embargo, todavía son muchos los que no tienen claro esta parcela del mercado. 'Es difícil que todos lo entiendan dado que la industria de la moda siempre esconde lo que hay detrás de los precios low cost. Nosotros, apostamos por productos sostenibles, duraderos y de buena calidad y la única forma de alejarse de todas las sombras que esconden esas grandes industrias es montar tu propio taller y controlar no solo dónde se hace el producto sino cómo y de qué manera”, aseguran desde Alegría Industries, donde rediseñan artesanalmente productos tradicionales como sombreros de paja o mochilas.

Por su parte, Gonzalo Fonseca, creador de la marca Steve Mono también vio en la artesanía la solución a aquello a lo que no quería parecerse. 'Decidí crear Steve Mono en un momento de hartazgo por todo lo que me rodeaba; cosas que no sabía dónde ni cómo estaban hechas'. Y de tal rabieta salió el Mono, y desde 2007 fabrican en España, y de manera totalmente artesanal, bolsos y accesorios de cuero para hombre y para mujer.

España, un país muy difícil

'Somos un público muy difícil de satisfacer porque vamos siempre en busca de la ganga. Otros países como Francia, Alemania, Inglaterra o Estados Unidos valoran mucho más este tipo de productos', aseguran desde Alegría. García de la Calera argumenta que, por esta misma razón, su meta más cercana está 'en el mercado internacional. Para ello he creado una nueva web donde se pueden adquirir algunas prendas por talla'.

Quien también ha apostado por crear una nueva tienda ha sido Mint & Rose. Es su primera tienda física después de tres años de experiencia en la venta online y estará abierta hasta agosto de 2016 en la calle Santa Teresa, 12. Una tienda que, a pesar de ser efímera ofrece a los clientes la posibilidad de ‘testar’ los productos de la marca antes de comprarlos. 

Monti Gutiérrez Benavides, creadora de esta firma de calzado y complementos inspirados en el estilo de vida mediterráneo, cuenta que 'España es un país con una historia, cultura y recursos interesantísimos. De alguna manera, a veces se nos olvida o no le damos tanta importancia hasta que pones un pie fuera de tu país, y te das cuenta de la increíble tradición y buen hacer español, en contra de la cultura de lo fast que nos invade a nivel global'

Fonseca, por su parte, plantea que 'mientras que en otros países la artesanía es algo 'intocable', en España no se cuida como debería. Somos un país con una maravillosa riqueza artesanal, deberíamos protegerla'. 

Piezas únicas

Cada vez hay más gente que aprecia la pieza única y hecha a mano, que se haga como uno quiere, a gusto del consumidor en colores, forma, materiales…' dice Carolina Machín, que tras colaborar con marcas como Trucco, Dolores Promesas o Devota & Lomba, lanzó en 2004 su propia firma de tocados, Táneke. 'Cada pieza de Táneke se hace a mano, desde el tinte de las telas hasta el trabajo de dar forma a las flores. Tardo unas treinta horas. Mimo hasta el más mínimo detalle y lo trato como si fuera una obra de arte'. Le pedimos que destaque uno: 'Al que más cariño le tengo es a un tocado de novia que hice para una de mis mejores amigas. Empezamos todo por el tejado, primero decidimos el tocado y luego el traje'.

Una forma de entender la vida

'Apostar por la moda artesanal es una cuestión de valores, de concepto y de forma de ver la vida', comenta Fonseca. 'Es apostar por lo personal, por algo más cálido, más cercano y por los detalles', explican desde la sastrería García Madrid, que cumplen diez años y mantienen un mismo compromiso: transparencia, sostenibilidad y responsabilidad social. 'Cada día aprendemos algo nuevo y por eso seguimos evolucionando. La aparición de nuevas sastrerías regentadas por nuevas generaciones es también muy enriquecedora; surgen nuevas ideas y nuevas visiones del negocio'.

'La respuesta a la globalización es una demanda de un producto más emocional. La gente no quiere solo un zapato, la gente quiere una parte de tí. Reclama la historia que se encuentra detrás de tu diseño. Es lo que se denomina 'el nuevo lujo', explica Leticia Lara, creadora de Laetitia's, una marca de zapatos artesanales cuya horma es única: termina en una punta asimétrica que distinguen el producto sin necesidad de logos o marcas.

Rentabilidad y negocio

'Si medimos la rentabilidad con resultados económicos, diría que es complicado. Pero si utilizamos rentabilidad como un medidor de satisfacción y felicidad, sin duda, sí, la moda artesanal es rentable', afirma Leticia. 'Nosotros tuvimos que hacer un parón, si estamos aquí es gracias a todo el equipo y a una campaña de crowdfunding que nos sacó a flote. Nos sirvió para confirmar que la gente valora y demanda el valor añadido y la historia de nuestro producto. Eso, y que la colaboración desinteresada existe'.

'Emprender es difícil, pero a veces, las barreras y necesidades hacen del defecto una virtud. Yo no tenía dinero para una máquina de ojales y decidí hacerlos a mano; hoy es una de las señas de identidad de mi trabajo', explica Fernando Calero.

Para Gonzalo Fonseca, como negocio, 'no es rentable, porque hay una total y absoluta falta de apoyos. Es un camino duro pero apasionante y no lo cambiaría por nada. Además, a veces pasan cosas increíbles como ir a una tienda de Prada en Florencia y que el dependiente te pregunte: 'Perdona, ¿dónde puedo comprar un bolso como el tuyo?'. Esto no tiene precio'.

Monti, confiesa sentir algo parecido cuando ve sus creaciones por la calle. “Estamos especialmente orgullosos de ir por la calle y ver a gente llevando nuestro producto, que hayan entendido cual es la filosofía de Mint&Rose y hayan confiado en nosotros. ¡A veces nos dan ganas de pararles! Hace un año descubrimos por Instagram que la top model etíope, activista y diseñadora Liya Kebede llevaba nuestro modelo clásico Amalfi Lumière, y confieso que… ¡no pudimos evitar bailar de la emoción!  

Crespo: 150 años de artesanía

Se encuentra en el corazón del barrio Maravillas y fue abierta en el año 1863 por el que entonces era el patriarca de la familia, Gregorio Crespo. Ahora, 153 años después, la cuarta generación, puede presumir de seguir haciendo, de manera artesanal, las mejores alpargatas de Madrid. 'Un cliente siempre me dice que mi tienda parece la ONU y yo creo que se queda corto. Viene gente de América, Francia, Indonesia, Polonia, Italia, Australia,… Y si hablamos de gente conocida, desde  Gwyneth Paltrow a Emilio Aragón, Eva H o Zapata, el de Podemos. Cuando vino no le reconocí y cuando lo vi en la tele dije… ¡anda, si a ese le he vendido yo unas alpargatas! Y por supuesto, la clienta más reconocida es la reina emérita. Tuvimos que cerrar la tienda, había mucha seguridad y cuando entró, toda vestida de negro, recuerdo que mi suegro dijo: 'parece usted Felipe II'. Yo creí que me moría de la vergüenza'.

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