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Un grupo de adolescentes de Cercedilla -de entre 11 y 13 años- se escapa a la montaña casi- todas las semanas para inspirarse, captar sonidos de la naturaleza, registrarlos en tablets y crear composiciones musicales a través de herramientas digitales

Andrew Thomas Huang se ha convertido en el director fetiche de Björk con trabajos como el paradisíaco y poético videoclip de The Gate, la orgía rocosa de Mutual Core o la experiencia de realidad virtual en Family

Los dos primeros cabeza de cartel confirmados para el festival Mad Cool son Queens of The Stone Age y Furure Islands. La banda californiana estrena una tanda de confirmaciones que se irán haciendo efectivas las próximas semanas

La clave de su humor es el no humor. No hay hipérbole en sus sketches. Rober Bodegas (A Coruña, 1982) y Alberto Casado (Madrid, 1983) han inventado un formato audiovisual 'fast food' que consiste en retratar el patetismo local sin fuegos de artificio. Bienvenido a todos tus lugares comunes. 

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De vuelta
 
 
Madrid, de ida, es una huida, Madrid, de regreso, es un reencuentro emocionante e intenso. Como el amor de los amantes, Madrid se desgasta con el roce del día a día y alimenta los deseos de otros mares a distancia. Pero tras la separación viene el reencuentro, tras la ausencia parecen distintos los rincones de su cuerpo. Descubrir Madrid es mirar con deseo. Redescubrir Madrid es contemplar para intentar comprenderlo. Enamorarse desemboca en un tsumami de tinta, pero reenamorarse no tiene un poema en todo google.
 
Enamorarse es un presagio gratuito, una esperanza abierta, un motín contra el infortunio, la noticia del primer premio en la lotería. Reenamorarse es volver a encontrarse con los mismos pechos cibelescos, con el mismo culo de Neptuno, a lo sumo alterados por el tiempo, sin un velo inventado en la mirada. Como decía Benedetti, desenamorarse 'es regresar más pobre al viejo enigma y dar con la tristeza del espejo' y volver a enamorase de lo mismo sería algo así como aprender a hallar todo aquello que hemos ignorado en el reflejo.
 
A fin de cuentas el amor es un juego en la mirada, como Alicia perdida en una ciudad repleta de maravillas. Un volver a empezar donde lo dejamos. Porque Madrid cambia y muta pero permanece. Porque hay historias que terminan antes de dar comienzo y otras que empiezan cuando te daban por muerto.

EDITORIAL. Reenamorarse no tiene un poema en todo Google