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El artista francés JR ha instalado una fotografía enorme de un bebé que se asoma a través de la estructura que divide México y EE UU

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Jonás Trueba  

La reconquista 
(de Madrid)
 
Por Andrea G. Bermejo
 
'Jonás no puede no filmar Madrid, está enamorado de ella', se ríe Francesco Carril. Habla el actor y alter ego del pequeño de los Trueba en sus tres últimas películas, artefactos ilusos y arrebatados, hechos con escasos medios, muchas ganas y a pesar de todo. A excepción de Los exiliados románticos, es cierto que 'Los ilusos' y 'La reconquista', que se estrenará el 30 de septiembre tras su paso por el Festival de San Sebastián, comparten una mirada esteticista de Madrid. Algo que Jonás enseguida atribuye a Miguel Ángel Rebollo, su director de arte y hermano del también cineasta Javier Rebollo, con quien localiza sus películas en doce paseos por la ciudad.
 
'Con Miguel Ángel es con quien más he pensado Madrid. Ya en 'Todas las canciones hablan de mí' él tenía muy claro que quería mostrar un Madrid bello, quería huir de ese Madrid que aparece siempre en las películas de los jóvenes, un tanto feo'. Las calles pueblerinas de Conde Duque, la zona alta de Ópera y los jardines del Palacio Real fueron algunos de los escenarios de la primera película de Jonás Trueba. 'La gente decía que era una película afrancesada y yo contestaba: '¡No es afrancesada! ¡Es madrileña!'.
 
'Me gusta filmar un Madrid muy concreto –reflexiona el director–. Hubo una moda de mostrarlo de manera abstracta, que nunca supieses dónde estaban los personajes'. Los suyos van mucho al cine: al Pequeño Cine Estudio, a la Filmoteca o a los Renoir, aunque la sala a la que Jonás le tiene más cariño es a la de los Cines Paz, en Fuencarral, cine de su infancia y donde su padre, Fernando Trueba, estrenó Ópera prima con tanto éxito que la película estuvo un año en cartel.
 
Después del cine, o incluso antes, Los ilusos de Jonás hablan de la vida mientras beben en bares. Como el mítico Travelling de Lavapiés, donde se rodó el principio de Los exiliados románticos y La reconquista, o la champanería María Pandora, café cultural en la Plaza Gabriel Miró en la que empieza y acaba Todas las canciones hablan de mí. 'Íbamos mucho y luego ha sido nuestro centro de operaciones, antes de rodar siempre quedamos allí y hacemos un brindis', cuenta sobre una táctica habitual en su cine: conquistar los sitios que frecuentan en su día a día para que les dejen rodar en ellos. 
 
Y luego están, claro, los paseos por Madrid. La Plaza Mayor en un plano nocturno y cenital, el metro de Antón Martín, el pasaje del Cine Doré o de Los Renoir (Los ilusos) o las escaleras de los jardines de Las Vistillas en un confuso zig-zag. Así nos presenta Jonás Trueba al protagonista de su última película la historia del reencuentro de un primer amor adolescente quince años después y vuelta, también, al paisaje nostálgico de Todas las canciones hablan de mí. 'Me gusta que mi cine vuelva a los mismos lugares de Madrid. Es como la vida, al final en tu día a día pasas siempre por los mismos sitios y haces los mismos recorridos una y otra vez'. 
 
La reconquista · Estreno 30 de septiembre
 
En Madrid puedes verla en los cines: 

La reconquista. Jonás Trueba