Advertisement

Del amor incondicional de Andrea Salinas por el mar nació esta marca de ropa de baño sostenible. Diseños elegantes realizados con materiales eco-premium, como tejidos creados a partir de plásticos y redes reciclados procedentes del mar. Hablamos con Andrea para sumergirnos en el universo Now_Then

Pues resulta que todo termina cuando Miqui me propone que escriba su artículo y yo le digo que sí aunque ya no comprendo nuestra amistad, ni siquiera sé si su nombre real es Miqui —me pregunto quién tolera que lo llamen así—, e igual con su apellido, Valenciaga, Valenzuela… 

...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

<
>

 
Antonyo Marest. El mar sobre el asfalto 
 
Por Rebeca Queimaliños
 
Antonyo Marest utilizaba trozos de cartón para customizar los fuertes de Playmobil y doblaba las míticas piezas de plástico K’nex para que las construcciones encajasen en su imaginario. Una mente tan estructuralista sólo tenía dos bifurcaciones: psicópata o artista. Y fue la B. Empezó a pintar las paredes de su -diminuto y conservador- pueblo a los 10 años; nadie entendió su talento transgresor y se refugió en Dalí, La Bauhaus, la arquitectura de Victor Horta o las tipografías de Letraset.
 
Pero la clave fue descubrir al Grupo Memphis, un movimiento que reventó los cánones de la arquitectura y diseño industrial en los años 80 al ignorar el gusto del público y crear con absoluta libertad. 'Ese grupo antidiseño creaba cosas rompedoras, objetos que nadie pondría en su casa elaborados con materiales extraños y colores difíciles de combinar. Englobaba todo lo que me gustaba del arte'. Marest incluyó los colores del Mediterráneo y proyectó un imaginario tan particular como auténtico.
 
Un espacio artístico que en el que confluyen formatos, tramas, texturas y formas geométricas perfectamente alineadas. La obra de Marest es un viaje lisérgico a través del azul hasta conseguir ver el mar a través de sus puntos de fuga. Su obra está diseminada por la geografía española, pero os proponemos dos ‘hotspots’ en Madrid para introduciros en su obra: la puerta de nuestras oficinas -calle Flora, 2- y los muros de la Tabacalera -Glorieta de Embajadores-
 
Esencia del Mediterráneo · Lonja del Pescado · Alicante · Hasta el 28 febrero
 

Antonyo Marest. El mar sobre el asfalto