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No podría decir si mis primeras lecturas fueron cómics o novelas. Tampoco ayuda mucho que el primer recuerdo sean las Joyas Literarias Juveniles, las adaptaciones literarias que publicó Bruguera en los setenta. Por Christian Osuna

El mundo onírico y enigmático del taiwanés Page Tsou muestra escenas de fantasía con influencias del manga, el arte urbano o la pintura tradicional oriental. En el Museo ABC hasta el 15 de octubre

El mar las quería desnudas. Los pechos al descubierto, una bandana en la cabeza y el taparrabos llamado fundoshi. Así trabajaban las ama, buceadoras a pulmón del Pacífico

Del amor incondicional de Andrea Salinas por el mar nació esta marca de ropa de baño sostenible. Diseños elegantes realizados con materiales eco-premium, como tejidos creados a partir de plásticos y redes reciclados procedentes del mar. Hablamos con Andrea para sumergirnos en el universo Now_Then

Pues resulta que todo termina cuando Miqui me propone que escriba su artículo y yo le digo que sí aunque ya no comprendo nuestra amistad, ni siquiera sé si su nombre real es Miqui —me pregunto quién tolera que lo llamen así—, e igual con su apellido, Valenciaga, Valenzuela… 

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Un Hamlet nonato

Por Paloma F. Fidalgo

Ian McEwan se ha inspirado en Hamlet para su nueva novela, Cáscara de nuez, que, en el registro irónico de Solar, cuenta la historia de un feto que, desde el útero de su madre, escucha la radio, la televisión, mezcla el líquido amniótico con el alcohol que le llega por el cordón umbilical… Y se entera de los escarceos amorosos de su progenitora, recién separada de su padre, con su tío, y de cómo ambos amantes planifican el asesinato del primero. ¿Acabará todo en tragedia, en ver la cara más amarga del mundo sin ni siquiera pisarlo? Un libro breve, divertido y dignísimo incluso a pesar de no tener la complejidad narrativa de los grandes títulos de McEwan.

Cáscara de nuez · Ian McEwan (Ed. Anagrama)

La historia de un feto, según McEwan