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Del amor incondicional de Andrea Salinas por el mar nació esta marca de ropa de baño sostenible. Diseños elegantes realizados con materiales eco-premium, como tejidos creados a partir de plásticos y redes reciclados procedentes del mar. Hablamos con Andrea para sumergirnos en el universo Now_Then

Pues resulta que todo termina cuando Miqui me propone que escriba su artículo y yo le digo que sí aunque ya no comprendo nuestra amistad, ni siquiera sé si su nombre real es Miqui —me pregunto quién tolera que lo llamen así—, e igual con su apellido, Valenciaga, Valenzuela… 

...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

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Edit. 
 
En el viaje de regreso la puerta está cerrada, y no me atrevo a llamar, ni a gritar que he vuelto. No ladra mi perro, nadie asoma en la ventana, ni están mis colillas en el suelo.
Allí solo está el silencio en el aire de las palabras que no se dijeron desde mi destierro.
La nostalgia en la mirada trastornada por el tiempo y la distancia.
El miedo de volver a casa y ver que el álbum de recuerdos está mucho más viejo, la sospecha de juzgar y ser juzgado con el curtido criterio del paso del tiempo.
 
En el viaje de regreso me imagino acurrucado, aun con la fe más roída, en mi cama de los sueños. Escribiendo aquellos versos que dejé vacíos con las nuevas rimas aprendidas en el final de los caminos.
 
Como aquel niño cuyas heridas se iban curando con el suave paso de tus manos.
Envejeciendo aún inocente en tu mirada como un imberbe soñador de nuevos mundos.
 
Viajar es regresar, abrir la puerta cerrada y que sepas que aún te quiero.
Viajar es irme sin abrir la puerta y que sepas que no he vuelto, porque aún te quiero.
 
A mi madre

Viajar es regresar. Por Rubén Arribas