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Sabina Urraca
Historias (muy) frescas
 
Por Henar Ortega. Ilustración: Alba Blázquez
 
Es una de las mentes más frescas de la creación escrita de hoy. Sus publicaciones, en diversas cabeceras, tienen cada día más seguidores. Se emplea a fondo en sus textos, nadie dijo que los artículos de inmersión fueran cómodos de hacer... Cuenta las historias con un sello personal. Un soplo de aire fresco en toda regla. Su primer libro se publica este mes de junio bajo el título Las Niñas Prodigio (Editorial Fulgencio Pimentel). 
 
Sabina Urraca asegura que siempre se ha sentido más identificada con mujeres escritoras porque le da la sensación de que se arriesgan más. Ella es un claro ejemplo. Y otro escritor, Roy Galán, ha dicho de ella que 'no leerla es morir en la adultez supina'. Casualmente, fueron al mismo colegio de pequeños. Una coincidencia que me da pie a la primera pregunta:
 
¿Tú buscas las historias o las historias te encuentran a ti? Sabina asegura que siempre se ha sentido más identificada con mujeres escritoras porque le da la sensación de que se arriesgan más. Ella es un claro ejemplo.
 
¿Tú buscas las historias o las historias te encuentran a ti? Yo pensaba que las buscaba yo (a veces sucede), pero luego me pasan cosas como lo de Marichalar en Blablacar, que eso yo no lo provoqué. Creo que me suceden cosas que otra gente no daría importancia pero que yo las cojo, las pillo, las cuento, e intento sacar una enseñanza de todas ellas. Mi libro, de hecho, es básicamente eso.
 
¿Por qué decidiste escribir este libro? Tengo un problema: yo escribo artículos y he escrito un libro pero yo no creo que hagan falta ni más artículos ni más libros ni nada. Lo he hecho porque me apetecía, igual que escribo artículos porque me gusta contar estas cosas y también para ganar dinero para vivir. En ese sentido soy bastante nihilista.
 
Tus creaciones son carne fresca para la masa que va en metro al trabajo con necesidad de algo refrescante que leer en el trayecto, ¿eres consciente? A mí me encanta dar material para hacer disfrutar a mucha gente, pero no creo que mi libro ni en general mi obra sean mejor que otras cosas que hay publicadas. Tampoco creo que haya aportado algo novedoso: es mi visión y nada más.
 
¿Cómo llevas el éxito y la exposición en internet? Pues mira, lo veo como un problema: tengo muchos seguidores, no doy abasto para contestar mails, pero no tengo una retribución acorde. A la gente que nos estamos exponiendo y creando contenidos nuevos no nos pagan lo que nos merecemos. Y lo hacen tarde y mal. Luego está lo desmedido de la exposición pública, que la gente se piense que te conoce cuando no te conocen en absoluto... Es un poco raro tener todo eso que corresponde a lo que antes se llamaba ‘gente famosa’ y luego que mi cuenta corriente esté como está. 
 
Periodista, escritora, ilustradora, cómica, performer… ¿con qué etiqueta te sientes más cómoda? He decidido que no me voy a definir y voy a ser todo lo que me dé la gana y sepa hacer y me guste. Hace poco hice como un show-zarzuela inspirada en mis 'haters', y estoy preparando más performances. Fundamentalmente soy escritora, pero luego hay otras vías de expresión en las que me divierte experimentar. Soy más una contadora de historias.
 
¿A quién enviarías a tomar viento fresco? Pues mira, a nadie: ni a los jefes horribles que tuve en diversos trabajos, ni a situaciones laborales horrorosas (que ahora me hacen alegrarme de ser 'freelance'), ni siquiera a Marichalar. De todo se aprende.
 
¿Con qué refrescas tu mente?  Saliendo de fiesta, bailando mucho. Necesito descontrol al menos una vez a la semana.
 
Las niñas prodigio (Editorial Fulgencio Pimentel, 2017)
 
Es un libro escrito en el valle del Padre Eterno, en Las Alpujarras, en condiciones casi extremas: sin agua corriente ni civilización a menos de 30 minutos a pie. Allí Sabina Urraca conoció personas y situaciones que asegura que han influido de forma determinante en la obra. César Sánchez, de la Editorial Fulgencio Pimentel -que este año también ha publicado a Elvira Lindo, por ejemplo- ha ejercido de editor y de apoyo crucial para Sabina.  
 
Para Sabina, su contenido 'Es autoficción: una mezcla entre autobiografía y ficción. Hay muchas cosas de mi vida y otras tantas que no. También hay cosas que le pasan al personaje que en realidad le ocurrieron a personas que conozco, y anécdotas. Todo bajo la que es un poco mi línea ya: mezclar absolutamente todo, cualquier detalle que veo por la calle con una historia antiquísima de mi familia... Para mí la mejor ficción es una mezcla entre realidad y ficción.
 
La historia parte de un personaje que soy yo y no soy yo, que se va a vivir al campo a escribir este libro. No sabe qué va a hacer allí, y todo se torna en una historia de fantasmas, de los que se aparecen, pero también fantasmas del pasado. Dicho así suena fatal, pero en definitiva es una historia de fantasmas. Hay mucha cultura pop, mucha frustración del pasado por el hecho de no haber sido una de esas niñas prodigio… Hay como mucho anhelo, pero en realidad es la vida de una chica desde que es pequeña hasta los 32 más o menos'. 
 

Historias -muy- frescas