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En Duendemad hemos conocido a Fernando Guallar antes del estreno de la segunda temporada de Velvet Colección de Movistar+. ernando hoy es nuestro personaje Duendemad.

El fotógrafo Javier Aranburu (con n, nos recalca) se ha paseado cámara al cuello por varios continentes, pero lleva quince años retratando nuestra ciudad en el proyecto You love Madrid. 

Una madre con su hija en brazos, una abuela sonriente, una joven asiática y una simpática pelirroja pecosa. Ellas han sido las protagonistas de los exitosos carteles de San Isidro 2018. Unas alegres ilustraciones firmadas por la ilustradora Mercedes DeBellard con quien nos encontramos en las inmediaciones de la plaza de Tirso de Molina.

Estamos de enhorabuena. Tras editar seis discos, colaborar en el programa radio "El Mundo Today" o haber participado en montajes teatrales, Maika Makovski nos vuelve a sorprender y se pone frente a las cámaras para convertirse en la presentadora de "La hora musa", un nuevo programa de La2 que contendrá “música, música y música”. 

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El alma de
 la máquina
Sonic Robots
 
Por Miguel Ruiz Manzano · Fotografías Moritz 
Geist
 
Es el hombre orquesta del mañana. Moritz Geist y sus Sonic Robots creen en un futuro en el que las máquinas remplazarán a los músicos. Tras presentar su último espectáculo, Tripods One, en la MUTEK de Barcelona, continúa su conquista mundial dando vida a su ejército de robots y convirtiendo un espectáculo de música electrónica en algo orgánico.
 
¿Eras el niño que ganaba siempre el concurso de tecnología del cole? Algo así, sí. Empecé a manipular y reparar cosas con diez años, cogiendo los aparatos electrónicos a mis padres. Por otro lado, vengo de una familia muy musical que me enseñó a tocar el piano, el clarinete, el bajo y la guitarra. Pero tuve claro que debía hacer música con robots, temía que a alguien se le ocurriera hacer lo mismo durante los dos años y medio que estuve poniéndolo en práctica. Pero claro, eso nunca pasó.
 
¿Cómo nace un nuevo robot sonoro? Normalmente comienzo con un sonido que tengo en la cabeza antes de intentar replicarlo con robots. A veces también me encuentro con un buen sonido en mi entorno, como cuando un fotógrafo sigue buscando la instantánea perfecta en su tiempo libre. Solo el 50% de las ideas salen adelante. Tengo el taller lleno de robots muertos o incompletos.
 
Entonces llegó Tripods One. Con Tripods One intenté pensar en un instrumento que fuera futurista y que sonase con interacción humana. Consiste en cinco pirámides habitadas por pequeños robots mecánicos, ¡cómo no! Intenté buscar sonidos que pudieran encajar en la música electrónica, lejos del clásico bombo-caja-platillo.
 
¿Cuándo decidiste que debías crear un espectáculo en vivo con tus robots? Todas mis creaciones fueron concebidas para que alguien las toque. He tocado en grupos de rock y me encanta subir a un escenario, pero llega un punto en el que los músicos humanos se hacen insoportables...¡Es broma!
 
¿Ves un futuro con un público agotando entradas para ver robots tocando instrumentos? Para grupos como Z-Machines o Compressor Head, ese futuro ya está pasando. Pero a gran escala, no sé, al final parece un espectáculo circense, lo cual mata la magia de una actuación potente.
 
¿Crees que la Inteligencia Artificial sustituirá a los músicos algún día? Por supuesto. Según lo veo yo, empezará con herramientas muy poderosas que ayudarán a los músicos a componer música. Se crearán músicos digitales controlados por inteligencia artificial y la música será de mayor calidad. Las herramientas de IA serán muy buenas y fáciles de utilizar. Esto nos llevará a que dentro de 100 años ya no concibamos la música como una forma artística, pero encontraremos otra manera de entretenernos, si la humanidad sigue con vida para entonces.
 
¿Cuándo empezaste a desarrollar una relación especial con los robots? Cuando aprendí a asimilar el error. Cuando un artista abandona la ruta cómoda de lo predeterminado y se mete en barrizales de mecánica, circuit bending, electrónica artesanal y grabaciones de campo, uno siempre acaba topándose con un error en el arte. ¡Esto es bueno! Es como coger la guitarra y tocar la nota equivocada sin querer: es algo inesperado, pero también algo guay que podría terminar siendo el sello distintivo de un ‘riff’. Me gusta mucho esa arbitrariedad en los robots musicales.
 
¿Has pensado en vender tu idea a algún grupo de música? De momento construyo para mí, veo mi trabajo como algo pionero. Nadie trabaja en el campo del ‘techno con robots’ ahora mismo. Una vez abra el camino, espero que otros sigan mi ejemplo.
 
¿El próximo paso que darás en la techno-robótica? ¡Mi nuevo disco! Saldrá a finales de este año, y será el primer album con música techno tocada por robots. ¡Estoy muy contento!

El alma de la máquina