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...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

Playas, montañas, islas, patios, jardines y plazas son los entornos que refrescarán un verano que sobrecalentará el pavimento

El calor aprieta y el teatro, por aquello de que es un arte en transformación, se adapta a las circunstancias para que el espectador pueda aprovechar el mínimo frescor que proporcione la noche

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El sentido de la vida a ritmo de alucinógenos

Texto: Paloma F. Fidalgo Fotografía: Manuel Díaz de Rada

Alfredo Sanzol es uno de los mejores dramaturgos españoles del momento (Premio Max 2013). Un especialista en el género de la comedia que hasta que llegó su obra Aventura!, no organizaba sus obras de forma lineal, sino en sketches. Ahora estrena La Calma Mágica, un encargo del Centro Dramático Nacional que dedica a su padre. Una pieza que se pregunta, ahí es nada, por el sentido de la vida, y en el que la trama se mueve a ritmo del consumo de alucinógenos. El reparto lo encabezan Mireia Gabilondo y Aitziber Garmendia, y la música ha corrido a cargo del grandísimo Iñaki Salvador.

 La Calma Mágica · Teatro Valle Inclán (Plaza de Lavapiés) · Del 10 de octubre al 9 de noviembre

Teatro. 'La calma mágica'