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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Llama a tus amigos; Ginial pone las copas
 
¿Una noche de casa y fiesta? Ginial, la bebida espirituosa con menos graduación y más sabor,  propone una experiencia a domicilio en la que no falta un reconocido chef, ambientación de lujo y servicio de limpieza.
 
¿Quién no ha pensado en montar su propio restaurante? El boom de las estrellas Michelin, la estética gastronómica en Instagram, concursos en prime time... Pero si tras ese arrebato solo se esconde el deseo de disfrutar de una buena mesa, sin listas de espera interminables, te proponemos un plan B: Take a chef con Ginial transforma cualquier hogar en un espacio gastronómico de lujo.
 
La idea: crear una velada after work en casa sin destrozarle la vida al anfitrión. Ginial se ha encargado de capitanear y orquestar la jugada con la ayuda de auténticos expertos en el mundo de las experiencias. Los artífices de la cena se encargarán de explicar cada plato –que se puede elegir de una lista previa- para que los comensales entiendan cómo maridan sus ingredientes con los cítricos a la perfección. El pomelo y el limón caracterizan a Ginial, que, por supuesto, estará en la cena.
 
Seas más de pimienta rosa, pepino o de hacer toda una ensalada en la copa, los toppings estarán al alcance de todos para hacer el perfect serve sin temor a que suba a la cabeza. Como Ginial tiene un 25% de gradación alcohólica frente al 40 % de otros destilados, el comensal no perderá el hilo de esa maravillosa mezcla entre showcooking e izakaya montado en el salón de casa. 
 
Para hacer más auténtico el momento gastro deluxe, el equipo de El Baúl de Las Piqué, especialistas en eventos que nada tienen que envidiar a Philippe Starck, ambientará el rinconcito Take a Chef Ginial. Y, después del postre, nadie tendrá que fregar platos. El servicio de limpieza se encargará de que la casa vuelva a su estado natural. Como si nada hubiera pasado… o casi nada

Avisa a tus amigos; Ginial pone las copas