• GASTRONOMÍA
  • Cuando la cocina es una fiesta
  • Por Victoria S. Bravo

La cocina es ese lugar en el que surgen conversaciones inesperadas, donde se agarran nuestros recuerdos y donde siempre, como por arte de magia, tiene lugar la verdadera fiesta. En nuestros ratos libres, la ocupamos cada vez más y cocinar por placer se convierte en un hábito frecuente.*

Francesco Ingargiola y Sara Peral, dos expertos en esto de lidiar con los fogones, nos abren la puerta de su casa para dejarnos entrar hasta la cocina.

Sara Peral

En el restaurante Pedruegú, que Sara Peral ha montado en Aravaca se siente, desde el primer bocado, su sabor por el buen producto y la cocina green. 

Cuando dispones de tiempo libre, ¿te gusta disfrutar de la cocina? Por supuesto, ¡la cocina es mi mundo! Lo que más hago son masas, también me encanta hacer paellas y guisos, o sorprender con alguna cosa oriental. 

¿Qué cocina –como estancia- recuerdas con especial cariño? La cocina de mi abuela en la casa del pueblo. Era muy grande y mis primos y yo siempre estábamos allí metidos. Recuerdo bien la chimenea gigante en la que cocinábamos. De hecho, ahora estamos haciendo una cocina independiente más grande para que podamos entrar todos, cocinar en familia y alargar las sobremesas. 

¿Cuáles son los utensilios clave que todo cocinitas debería tener? Un cuchillo, una espumadera y una varilla. Tengo un estuche desde hace tiempo en el que siempre llevaba todo eso además de unas tijeras, pero ahora lo he complementado y si te cuento lo que tengo… ¡Dos armarios llenos! Amasadora, vaporera…

Los menores de 24 años son los que más alimentos desperdician*. ¿Qué pautas crees que se pueden adoptar para evitar que esto ocurra? Yo conciencio mucho en casa con los platos de aprovechamiento como la ropa vieja, las croquetas o fajitas, que son más divertidas. Una nevera con pocas cosas es una fuente de inspiración. 

Tu plato para sorprender a las visitas es… Mollete de rabo de toro, una receta popular que antes se vendía en las casquerías. 

Ingredientes:

  • 1 kg de rabo de ternera
  • 600 ml de vino tinto
  • Verduras  (zanahoria, pimiento y tomate)
  • Cebolla caramelizada
  • 2 molletes

Elaboración:

Salpimentamos el rabo, lo pasamos por harina y lo sellamos. Añadimos las verduras y el vino, y lo cocemos a fuego lento entre 4 y 6 horas. Separamos la carne del hueso, reducimos el jugo y lo mezclamos con la carne y la cebolla. Montamos el mollete con estos ingredientes, además de mayonesa japonesa y brotes.

* Datos obtenidos del estudio presentado en 2019 por el Director General de la Industria Alimentaria, Jose Miguel Herrero.

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Francesco Ingargiola

Por su parte, el chef siciliano Francesco Ingargiola, de Lettera Trattoria Moderna, es el responsable de que en la calle de la Reina se haya colado un delicioso aroma a cocina italiana tradicional con un toque de modernidad. 

¿Qué importancia tiene la cocina en tu casa? En mi familia es un pilar de la vida cotidiana y las relaciones personales. Semanas antes de llegar a Sicilia, cuando voy a visitarlos, están ya preguntándome qué quiero comer. 

¿Y quién toma los mandos en esa cocina familiar? En casa de mis padres mandan ellos, pero es verdad que, desde hace años, cuando me ven por ahí, empiezan a decir “¡no me juzgues ni me critiques!”, aunque sean los mejores cocineros.

¿Qué es lo que nunca falta en tu nevera ni en tu despensa? Varía mucho según las temporadas, pero lo que siempre está ahí son las hierbas aromáticas frescas, como el perejil. En la despensa siempre hay pasta italiana y AOVE, no podría ser otra cosa. 

¿Eres de comprar la comida por internet, en el supermercado o en el mercado? Prefiero ver en persona lo que compro, así que me quedo con el mercado. Además de por la calidad de los productos, me gusta pasear por ahí y conocer a los comerciantes.

Tu receta infalible para recibir a los invitados es… Alcachofas a las Giudia, un plato típico romano al que he dado una vuelta personal. 

Ingredientes:

  • 4 alcachofas frescas
  • 6 dientes de  ajo con piel
  • 1 manojo de hierbabuena 
  • 700 ml de AOVE
  • 8 lonchas de prosciutto di Parma

Elaboración:

Limpiamos las alcachofas, cortamos el tallo y las dejamos en un cuenco con agua fría y el zumo de un limón. Calentamos el ajo y la hierbabuena en el aceite y confitamos las alcachofas durante 20 min. Subimos el fuego y freímos las alcachofas hasta que las hojas estén crujientes. Salpimentamos y acompañamos de dos lonchas de prosciutto di Parma. Buon appetito! 

GASTRONOMÍA: Cuando la cocina es una fiesta