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El aterrizaje inminente de 'Superlópez' en las pantallas grandes (protagonizada por Dani Rovira) ha convertido 2018 en el año de Jan, creador del personaje en los tebeos.

Entre las joyas internacionales que nos acerca este año el Festival de Otoño, destaca el premiadísimo montaje Lokis, del director polaco Lukasz Twarkowski, que arrasó en los Premios Nacionales de Teatro de Lituania.

DANZA: marta Izquierdo vuelve a su Madrid natal para bailar en Naves Matadero.

Regalar es un arte en el que se conjuga buen gusto, empatía y una pizca de suerte. Acierta con el regalo mirando el pasaporte. La cultura de cada país condiciona mucho a la hora de sorprender con un presente… para bien. Te anotamos algunos consejos que hemos recolectado.

Alicia Sornosa fue la primera y única mujer de habla hispana en dar la vuelta al mundo en moto y desde entonces no ha dejado de recorrer kilómetros con fines solidarios. 

The Guilty es la primera película de Gustav Möller, un intenso thriller danés premiado en el pasado Festival de Sundance.

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Planes

El Café Berlín se transforma

en un Templo del Baile 

Desde hace dos años se celebra en el Café Berlín una fiesta/performance donde los participantes bailan libres, descalzos, sin hablar y sin bebidas dentro de la pista. 

Y es que, un domingo al mes, el Café Berlín se transforma en El Templo del Baile siguiendola tradición dadaísta del Cabaret Voltaire, germen de las vanguardias artísticas y los happening, donde se entremezcla el teatro, la danza, la poesía, la música y la improvisación con la participación necesaria de un público que deja de ser un elemento pasivo para convertirse en protagonista. 

Continuando esta estela, el Templo del Baile ofrece un escenario donde los asistentes se adentran en la pista descalzos, en silencio y sin copas en la mano. Para empezar una danza con los ojos vendados durante unos instantes, que se transformará en un baile libre de cuatro horas.  

El Templo del Baile busca que la performance nazca de la fiesta y vuelva a verterse en ella, nutriéndose y retroalimentándose en un diálogo constante con los participantes, disolviendo por completo la barrera entre actor y público. 

A lo largo de la sesión diversos elementos lúdicos hacen aparición; un paracaídas, una cuerda, personajes que rocían de olores a los asistentes, etc. Invitando a todos a moverse sin normas, ni juicios, a expresar su verdadero yo a través del cuerpo. También hay hueco para la música en vivo y una pequeña representación teatral. 

Planes: El Café Berlín se transforma en un Templo del Baile