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En busca de testigos

Hernán Zin ha recorrido el mundo, cámara al hombro, obsesionado con documentar problemas como los conflictos o la pobreza. Produce con Jon Sistiaga, su colaborador habitual, el programa Witness, cuya primera temporada emite Canal Plus y que persigue reflejar el talento audiovisual y narrativo de cualquiera de nosotros, grabados incluso con un smartphone.

¿En qué consiste Witness?
Es un espacio para difundir los mejores trabajos audiovisuales que se están haciendo en este momento en España. Muy a menudo tanto Jon Sistiaga como yo nos cruzamos con trabajamos fantásticos, que no tienen difusión, o que se pierden en el magma de Internet, y la idea de Witness, con la que llevamos un año trabajando, es justamente dar visibilidad a toda esa gente que hay ahí fuera con talento y buenas historias.

¿Tener un smartphone es suficiente para contar una buena historia?
Si la historia es buena, y si quien tiene el smartphone sabe contarla, por supuesto que es una herramienta muy válida. Claro que mientras más definición tenga el equipo - sobre todo en el audio - mejor aún, no nos vamos a engañar, pero vivimos en tiempos en que las plataformas y las herramientas están tan al alcance de todos, que el mensaje es lo fundamental.

¿Tú has utilizado un smartphone para algún reportaje?
En los reportajes que hacemos con Jon Sistiaga para Canal Plus hemos incluido cosas grabadas con Iphone. Y yo he grabado, a lo largo de mis veinte años en el periodismo, con cámaras que tenían mucha menos resolución que un Iphone. En 2007, en las favelas de Río de Janeiro, hice toda una serie llamada Guerra en las favelas (que está en You Tube), con una pequeña cámara china de muy mala calidad que llevaba adosada a la cámara de fotos. Esos vídeos tienen trescientas mil visitas. Ya me hubiese gustado tener en su lugar un Iphone 5 o una Go Pro.

¿Es esto el llamado Periodismo Cuidadano?
No, esto es un espacio para contadores de historias, que no tienen por qué ser reportajes. Pueden ser historias personales, artísticas, científicas. El concepto de periodismo ciudadano me parece una aberración en sí mismo y un engaño. Así como no existe la arquitectura ciudadana, tampoco existe el periodismo ciudadano. El nuestro es un oficio que se aprende con los años y que no consiste en grabar algo y mandarlo a un medio, que es lo que hace la gente de a pie. Hay trabajos que he hecho, como La guerra contras las mujeres, en lo que he demorado cinco años. Contrastas fuentes, te sumerges en las historias, buscas la verdad. Algo muy distinto de grabar un tornado con un móvil y mandarlo a la CNN.

Y, ¿qué ventajas y qué inconvenientes tienen las redes sociales para informarse?
Son una herramienta extraordinaria, maravillosa, una revolución. En sí mismas, fantásticas. Después, todo depende del uso que le dé cada uno. Hay que siempre ver quién escribe la noticia, quién cuenta la historia. Y cómo lo hace. Hay que leer con inteligencia, viendo las fuentes de la información. Hay que pasar olímpicamente de Wikipedia, que es una gran fuente de desinformación, tóxica, además de ser una organización cuasi mafiosa en sus comportamientos.

Texto: Inés Granha

canalplus.es/witness

Witness: En busca de testigos