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...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

Playas, montañas, islas, patios, jardines y plazas son los entornos que refrescarán un verano que sobrecalentará el pavimento

El calor aprieta y el teatro, por aquello de que es un arte en transformación, se adapta a las circunstancias para que el espectador pueda aprovechar el mínimo frescor que proporcione la noche

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Samu del Río 
One Spanish Kid
 
La ruta Helsinki-Tallinn conecta Finlandia y Estonia. Samu del Río desembarcó del ferry y fijó su atención en tres niños extremadamente pequeños, helados y solos. Retuvo esa imagen en la retina y la convirtió en canción y en el título de su primer álbum. Three Estonian Kids (Universal Publishing) es un disco gestado en las oscuras tardes finlandesas de 2014 que vio la luz en los estudios Reno con la supervisión de Ramiro Nieto y Martí Perarnau. Ha vivido en Nueva Orleans, Chicago o Nueva York. Tres ciudades musicalmente revolucionarias. Y toca el violín y el piano desde que sus manos son autónomas. Ahora, ha diluido todo lo ajeno para crear algo propio y ha creado un álbum suave, contundente y elegante. Suena un poco a Wilco y algo a Ryan Adams. Pero no, es Samu del Río.
 
Samu del Río (con banda) · 24 de marzo · Costello Club

Samu del Río. One Estonian Kid