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...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

Playas, montañas, islas, patios, jardines y plazas son los entornos que refrescarán un verano que sobrecalentará el pavimento

El calor aprieta y el teatro, por aquello de que es un arte en transformación, se adapta a las circunstancias para que el espectador pueda aprovechar el mínimo frescor que proporcione la noche

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Soñar una realidad a medida

Por Israel Paredes

Para quien el cine de Wes Anderson es simplemente forma y superficie y nunca haya sido capaz de ver lo que hay en su interior, una película como La chica dormida, de Rosemary Myers, que puede recordar en su aspecto al cine de aquel, es posible que no contenga interés más allá de su estética. Esta recupera la de finales de los setenta desde lo hiperbólico, casi caricaturesco, incluida la pantalla cuadrada. Para quien, por el contrario, mire más allá en las imágenes, encontrará un relato coming age tan desolador como alegre, sobre una joven que, al final, deberá recrear un mundo imaginario para luchar contra sus miedos.

 La chica dormida. Dir: Rosemary Meyers.
Reparto: Bethany Whitmore, Harrison Feldman, Tilda Cobham-Hervey. Comedia.
Estreno: 28 de abril

Soñar una realidad a medida