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  • ESPACIO FLORETA

Un espacio con cimientos de arte

Esta antigua nave transformada a mano y ubicada en pleno centro neurálgico y financiero de la ciudad, nace con el reto de consolidarse como un nuevo modelo de centro multidisciplinar, donde cualquier idea tiene cabida. 

Todo comenzó el verano pasado cuándo dos hermanas, la arquitecta de interiores Tatiana García Bueso y la publicista Tamara Díaz Bueso, deciden dar un giro profesional y montar un espacio con una nueva energía en la ciudad, con una atención exquisita y tantas posibilidades como las de la imaginación. Nacía Espacio Floreta. 

El espacio reformado por completo, fue durante décadas una antigua carpintería que realizaba puertas de madera. El dueño, el artesano Florentino, no dudó ni un segundo al ver aparecer a estas dos hermanas de que eran las llamadas a ocupar aquel lugar que florecería en sus manos para construir infinitos nuevos mundos.

Así se gestaba Espacio Floreta, del amor que sintieron por este lugar, de su historia y de la persona que había hecho posible que aquella nave aún, a día de hoy, tuviera magia. 

Y de todo ello surgió el nombre del espacio, que viene de la unión de Florentino y de la primera sílaba del nombre de las dos hermanas, Tatiana y Tamara; la combinación de ambas dio lugar a un espacio multidisciplinar donde entre otras cosas podrás realizar todo tipo de producciones y eventos, rodajes, sesiones de fotografía, exposiciones o eventos corporativos, cómo por ejemplo clases de yoga. Cualquier idea en sus manos se puede convertir en proyecto. 

Ubicada a pocos metros de la Plaza de Castilla, Espacio Floreta está situada a pie de calle y cuenta con una superficie de 200m2 en la parte superior y de unos 100 metros cuadrados aproximadamente en la parte inferior. Al fondo de la planta superior tiene cubierta a dos aguas, con cerchas originales de los años 60 y una altura de 550cm donde unas amplias claraboyas permiten la entrada de luz natural al espacio.

El Espacio está hecho mano junto a mano por sus responsables, desconchado, taladrado y reformado cada rincón, hasta que después de meses el resultado se ha consolidado en uno de los Espacios más bonitos y personales de la capital. 

Cuenta Tamara, “Mi hermana y yo siempre hemos querido hacer algo juntas, y sabíamos que este era el momento”, y añade “Cada persona que alquila Floreta, sale con una sonrisa, y la mitad, ya nos ha vuelto a llamar para repetir”

En definitiva un espacio con alma y atención artesanal con el mimo de como se hacían las cosas antes y la mirada puesta en el futuro que ya está de moda.

ESPACIO FLORETA: Un espacio con cimientos de arte