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Entrevista a Alberto Campo Baeza, uno de los arquitectos españoles con más proyección internacional.

Santiago Auserón, vuelve partícipe de su vibrante espíritu de hermandad, y que le invita a uno a ver la tradición menos como una profecía  que como un caldero mágico.

Aitana Sánchez-Gijón está inmersa en “el proyecto más arriesgado de su carrera”. El reto: poner su cuerpo, su voz y sus emociones al servicio de cinco mujeres que desafiaron el tiempo que les tocó vivir.

Llegó a Madrid hace cinco años para asumir in extremis la titularidad de la Orquesta Nacional de España.

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Gala Knörr. Good Bad Not Evil. 2020. Instalación. Óleo sobre lienzo, vídeo, tela de seda y cojín/alfombra.

Exposición
Generación 2020

Desde hoy y hasta el 26 de abril estará en la Casa Encendida “Generación 2020”. 8 proyectos seleccionados mediante convocatoria pública para apoyar el arte emergente. Es una selección de 8 trabajos de una convocatoria abierta a la que se han presentado más de 300 artistas. 

La exposición tiene instalaciones, vídeos, pintura, escultura y performances, y repasa temas como el Brexit, la seguridad y el mundo digital. Ocho artistas que nos muestran que el mundo va a peor y necesitamos otra forma de ver y hacer las cosas. Repasamos los ocho trabajos de estos jóvenes artistas que quieren que pongamos resistencia ante un futuro distópico.

En la primera sala nos recibe y nos sumerge en Generación 2020 la instalación Good Bad Not Evil, de Gala Knörr. Con pantallas y tejidos sobre las imágenes digitales, los memes, los Deep fakes y cómo nos afectan y moldean nuestro mundo. A su lado, las esculturas de Claudia Rebeca Lorenzo, Txukela, un conjunto de bustos antropomórficos hechos a base de materiales como el celo y el metal, y O arrais do mar, la propuesta de Elisa Celda, una pieza audiovisual sobre las prácticas periféricas, las acciones que han sido desplazadas y aquellos lugares sin centro donde pueden darse. 

En la segunda sala encontramos Paisaje sin mundo, el mural de Oier Iruretagoiena. Hecho a base de otras pinturas, de óleos encontrados que en otro tiempo pertenecían a particulares y que después de ser desechados por sus propietarios han sido reutilizados por el artista. Pinturas de paisajes rurales o de campos de cultivo, que tras ser abandonadas el artista recoge y reconfigura. Junto a él está Knee-deep, la instalación de Javier Arbizu. Un conjunto de esculturas que parten de diferentes fragmentos del cuerpo humano hechas en bismuto, y que deja a la vista el proceso oxidación del material en el interior. El propio material interviene y modifica la forma final. Completa la sala Celada, de Miguel Marina, una instalación que es un dibujo. Un dibujo que sobrepasa la dimensión de la pintura y se convierte en escultura y sobrepasa los medios de la escultura y se levanta a base de materiales como piel de mandarinas, lentejas o cera de abejas.

Dos piezas más concluyen la exposición. La primera, La máquina de Macedonio, de Cristina Mejías. Una instalación muy especial, semiescondida tras una cortina, se encuentra a oscuras y tan sólo se puede ver fragmentariamente gracias a unas linternas, reflexiona sobre cómo se construyen las narrativas, la imposibilidad de un único relato y cómo esto nos afecta.

Y por último, No Fall Games, la performance de Nora Silva. Una coreografía lenta pautada con gestos y movimientos tomados de cámaras de sistemas de seguridad. Un trabajo sobre la imposición de la hiperseguridad y la prevención de riesgos a costa de nuestra privacidad. Cacheos casuales, violencia suave e incansables movimientos monitorizados entre selfie y selfie. Ojo, la performance solo podrás verla los sábados y domingos del 8 al 23 de febrero a las 12.00 y a las 19.00 h.

  • Días: 7 febrero - 26 abril
  • Lugar: La Casa Encendida
  • Más información en lacasaencendida.es

Exposición: Generación 2020