Ilustración Thomas Demand

Thomas Deman

Puños de Papel

Como un recuerdo alojado en la memoria, el artista alemán Thomas Demand (Munich, 1964), construye maquetas de papel y cartón a tamaño real, a partir de imágenes que ya han sido tomadas. Una reproducción concienzuda que después fotografía. Y como si de un ritual se tratase, acto seguido, destruye la maqueta. Un juego perverso entre escultura y fotografía para crear un mundo tan real como exento de vida.

¿En qué consiste tu último trabajo sobre el Despacho Oval de la Casa Blanca? Comenzó con una petición muy provocativa de la revista New York Times Magazine. Querían imágenes que acompañaran una historia sobre el poder alrededor de la presidencia de los EEUU, algo por lo que me mostré muy interesado, el trabajo debía ser publicado coincidiendo con el día de elecciones en noviembre. La revista ha supuesto una fuente para mi trabajo, utilicé su material para hacerlo. Tienen un archivo de imágenes increíble, las posibilidades en términos de investigación eran profundas. Comenzamos reconstruyendo el Despacho Oval entero, como una escultura de papel en sus dimensiones originales, empleando elementos de distintos presidentes: la alfombra de Clinton, las cortinas de Bush, el suelo de Reagan etc.

¿Cómo es el lenguaje compositivo que has utilizado para hablar del poder?
He empleado una simetría ligeramente desequilibrada y puntos de vista imposibles para examinar la retórica de las imágenes que conocemos. La luz es en parte imposible de modo que esto acerca todo hacia lo ficticio. Finalmente, no es una oficina en funcionamiento, el ambiente limpio, arreglado la separa del mundo real.

The Oval Office de Thomas Demand
The Oval Office para New York Times/DACS, Londres, Cortesía Sprüth Magers, Berlín/Londres
¿Cómo se vincula este proyecto con los anteriores?
La idea del Despacho Oval es más simbólica que funcional, televisión como El ala oeste de la Casa Blanca en fotografías... vemos ese despacho como una herramienta representativa del poder presidencial, en nuestra mente es casi más un decorado de cine o un icono que una oficina real. Otro de mis trabajos llamado Embassy, que se mostró el pasado mes de mayo en la Fundación Telefónica (dentro de PHotoEspaña 08), mostraba una oficina bastante trivial que servía como embajada para la República de Níger en Roma. Nadie había tenido acceso nunca a este lugar, no había sido tomada ninguna imagen, esto supone un gran contraste con mi proyecto actual.

¿Cuáles son los temas fundamentales que manejas en tus obras?
Fundamentalmente las imágenes y cómo influyen en nuestra comprensión del mundo.

¿Y cómo describirías el mundo que hay dentro de tus fotografías?
Es una versión novelada de nuestro entorno, a veces me gustaría poder hacer imágenes de qué queda en nuestra memoria después de haber visto imágenes que otra gente ha hecho para informarnos sobre el mundo.

Tu trabajo parece ese lugar en la memoria del que hablas, donde algunos pequeños detalles han sido eliminados, cuando construyes las maquetas piensas en ese estado de conciencia.
Si fuéramos a cenar juntos y grabáramos lo que ocurre en esa cena, y cada uno anotara lo que se ha dicho, al comparar esas descripciones tendríamos tantas versiones válidas como gente en la cena, más una, la cinta. Sin embargo, ¿quién tiene razón? Para mí los cambios en la memoria hacen que mi experiencia verdadera sea muy interesante, y en parte es el mismo espacio donde opera el arte.

¿Cómo es el proceso que sigues?
La primera etapa consiste en la investigación, que a veces toma mucho tiempo. Estudio con cuidado lo que veo en las imágenes e intento imaginar cómo funcionarían. Entonces lo traduzco a esculturas, esto es un proceso que necesito hacer rápidamente ya que el papel se deteriora, mientras termino la maqueta comienzo a fotografiarla y a imprimirla según su tamaño, etc.

¿Qué materiales utilizas para construir las maquetas?
Siempre utilizo papel y cartulina, me gusta la idea de que cualquiera pueda hacerlo, ya que todo el mundo tiene alguna experiencia con el papel, es algo que usamos todos los días.

Debe ser muy especial construir con tus manos una realidad que luego vas a fotografiar.
Lo es, y sinceramente me gusta mucho el proceso, es siempre un poco una aventura, el Despacho Oval es tan conocido como la Torre Eiffel, y por lo tanto el mayor desafío es encontrar algo que no habías visto antes, incluso si lo has mirado un millón de veces.

¿Qué simboliza el que destruyas las maquetas una vez hecha la foto?
Las cosas que hago son transitorias, como la memoria, quizás como la mayor parte de cosas que hacemos. Esto es un dilema, por un lado soy feliz de tener mi espacio para seguir adelante, pero por el otro, por supuesto me gusta la mayor parte de las cosas que hago y a menudo es triste destruirlas.

¿Eres un escultor de fotografías o un fotógrafo de esculturas?
Ambos, pero principalmente soy un artista y nunca me hago esa pregunta, no me gusta definirme.

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Txt: Laura Aragoneses

Thomas Demand. Puños de Papel